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DE ALMA A ALMA.

Nos conocimos hace apenas tres días y ya no puedo sacarte de mi cabeza. Cuando el domingo a las 9 de la mañana, después de una gélida noche de noviembre, llegué a la protectora, y tu estabas allí, tirada en el suelo, como un “trapo indefenso” dolorida y exhausta.

Permaneciste inmóvil mientras yo me acercaba, al verte se me congelo el alma, por eso tu nombre, muchos años en esto, pero no dejo de paralizarme ante la barbarie, estabas helada y quieta, tumbada sobre un constado, solo moviste muy rápido tu rabito, aunque entre las patas, y te hiciste pis, pidiendo con los ojos que no te hiciera daño.

A mi volvieron a caérseme las lágrimas, tenías heridas en la cabeza, llevabas un hilo de acero ajustado al cuello y tus patitas traseras no podían sujetarte. Ahora sabemos que tienes tu cadera rota, y con ello y todo, algún desalmado no se planteo el dolor que te produciría lanzarte por encima de una valla de 2 m, o quizá si, no quiero ni pensarlo, muchos años y sigo sin entender porque es necesario causar tanto dolor a un ser indefenso, y me asusta la sensación que tengo.

Llevas tres días con suero y van a operar tu patita, y yo me he prometido a mi misma que te encontrare un buen dueño, alguien que te compense, aunque sea un poco, por el daño que te han hecho. Con esa intención escribo esta carta, para que te conozcan y sepan del noble y dolorido corazón que tienes.

Gracias por enseñarme bondad Alma, yo no hubiera reaccionado como tu ante quien me agrede.

Lua.

(Actualmente Alma ha sido operada y se está recuperando en la Clinica Kinditin).