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OLIVER, BERLIOZ Y PHOEBE, LOS GATITOS OLVIDADOS.

Oliver, Berlioz y Phoebe son tres gatos de nuestra protectora, que además de ser unos animalitos encantadores, tienen una cualidad un tanto extraña, son gatos invisibles.

Mientras otros de nuestros felinos encuentran hogares, estos tres peluditos continúan sin tener suerte, pasando desapercibidos a los ojos de las personas que eligen uno de nuestros gatos.

Por eso les dedicamos este artículo, queremos que los amigos de Scooby Zamora los conozcáis, porque sabemos que por ahí también hay familias para ellos, que los quieran y los cuiden toda su vida, pero como todavía no han ido a Scooby a buscarlos, os pedimos que nos ayudéis a encontrarlas.

Oliver llegó al refugio este verano, siendo un bebé. Apenas había abierto los ojos y lo habían rescatado de un contenedor.

En la protectora, una gata llamada Negri, lo aceptó como su hijo, lo cuidó y amamantó con todo el mimo, y así el pequeño creció fuerte y sano.

Pasó el tiempo y también fueron llegando otros gatitos. Casi todos esos gatitos ya se han ido y Oliver, que llegó el primero, sigue esperando alguien que lo quiera.

Sólo tiene cuatro meses ¡y es tan guapo! Tiene un morrito muy mono y unos ojos verdosos muy redondos. Su pelo es blanco y negro, tupido y suave. Tiene una lengüita muy fina y resulta gracioso ver como a veces deja la puntita fuera de la boca.

De carácter es un encanto, ronronea mucho y le gusta jugar con las manos, pero lo hace con todo el cuidado, no clava las uñas ni los dientes. Es parlanchín, maúlla como queriendo contarte cosas, y también curioso. Además es un gatito tranquilo, es bastante dormilón y nada destructivo. El pobre se conforma con muy poco, un paquete de clínex que se te cae al suelo es diversión para él durante un buen rato.

Berlioz formaba parte de una familia de tres hermanos, Leela, Toulouse y él siempre estaban juntos. Llegaron a Sbooby muy pequeños y bastante enfermos, pero se recuperaron y crecieron entre nuestras paredes.

Con el tiempo, sus hermanos encontraron familias que los quieren y los cuidan, pero Berlioz continúa sin hogar. El pequeño, que solo tiene cinco meses, pasa su tiempo tumbado encima del radiador de la protectora, mirando hacia la puerta, como esperando que por ella entre alguien dispuesto a llevárselo a él… ¡qué triste!

Es gris atigrado de ojos miel y expresión dulce.

También es tranquilazo y ronroneador profesional. Le gusta que lo acaricien y se pone de lo más cariñoso si le das un poco de paté mientras le frotas la cabecita.

Phoebe es la gata que más tiempo lleva en la protectora. Es una mimosota adulta pero todavía joven, de pelaje ceniza y carácter maravilloso, pero con menos fortuna que otros de sus compañeros.

Llego a nosotros ya adulta, se había criado en la calle, pero le encantan tanto las personas que no le costó nada de tiempo volverse completamente sociable.

Se hace amiga de cualquier humano que le haga una caricia y juega con los gatitos jóvenes como una pequeñaja más, ¡da gusto verla!

Cada persona que conoce a nuestros gatos, se enamora de ella, pero al final nadie se la lleva, ya que suelen preferir gatitos más jóvenes, asíque Phoebe sigue esperando en la protectora Scooby Zamora a que aparezca alguien que crea en eso que dicen en las películas de que "el amor no tiene edad".